Este blog nace para contar la historia de los pueblos de la comarca de Torrijos a través de imágenes y microrelatos.

martes, 26 de diciembre de 2017

EL CORO DE SANTO DOMINGO (TOLEDO)

Concierto de Navidad 2017.




Concierto de Navidad 2017.
Concierto de Mavidad 2017.

 EL CORO DE SANTO DOMINGO.


El nacimiento del coro se remonta a 1995. Su primer concierto de Navidad, con canciones a capela, se celebró en el año 1996, bajo la batuta de la directora Salomé Díaz. (1).Previamente, a finales de 1994, esta compositora y pedagoga, había recibido la solicitud del cura párroco, Antonio Campos, para crear la coral y así conmemorar la restauración del Retablo del Altar Mayor de la Iglesia Parroquial de Val de Santo Domingo.
Una vez constituido el orfeón, comenzaron los ensayos de una misa novedosa, compuesta por Salomé para tal ocasión, que se ofició en septiembre con la asistencia del Obispo de Toledo.
Desde entonces, el Concierto de Navidad en Santo Domingo se ha convertido en un clásico musical  y siempre ha contado con la presencia de Elisa Humanes, hija de Salomé y Justo, también miembro fundador del grupo. Y es que una característica propia de esta agrupación coral es la percusión de Elisa, con su marimba. Esta solista internacional es en la actualidad directora del Departamento de Percusión del Conservatorio de Issy-les-Molineaux de Paris.
En el Concierto de Navidad de 2005 se unió el clarinete Juan Antonio Pulido (maestro de música en centros públicos) y, en años posteriores, lo hizo Miguel Ángel Fernández (miembro de la Orquesta Impronta de París) con otro instrumento musical: la trompa. También el poeta Moisés Ruano acompaña a la asociación cultural recitando poemas alusivos a los temas de los conciertos.
La participación de niños y jóvenes es otra característica de la coral. Su directora, Salomé, siempre pretende extender la sensibilidad musical a los más pequeños. Su repertorio musical consta de más de ciento cincuenta títulos de variedades diferentes: canciones del mundo y del folclore local, con textos poéticos populares.
Los recursos económicos con los que cuenta la coral son muy escasos y depende de las aportaciones personales. Pero a pesar de su limitada economía, colaboró en su día para la compra de un órgano, así como en el arreglo de la escalera del acceso al coro y otras restauraciones de la Iglesia.


______________


(1)Salomé Díaz Rodríguez nace en Val de Santo Domingo (Toledo), donde inicia sus estudios con su padre Ismael Díaz. Titulada en piano, contrapunto, fuga y composición por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Estudió con Antón García Abril, Román Alis, Adolfo Halfter, Franco Donnatoni y Francisco Calés. Salomé ha elaborado su propio sistema de enseñanza musical donde engloba todas las artes en la música. Metodología que ha desarrollado durante más de veinte años en la enseñanza primaria y secundaria en varias comunidades de España.
Profesora titular en la Universidad Autónoma de Madrid desde 1980 hasta 2012. Durante este periodo ha impartido numerosas conferencias en congresos nacionales e internacionales y un gran número de cursos de pedagogía de la música en todas las universidades de España, además de publicar muchos artículos en revistas especializadas. Muchas de sus creaciones musicales para conciertos han sido retrasmitidas por TVE, RNE, Radio Suiza y Emisoras Argentinas.

Video grupo de Elisa Humnanes

                

jueves, 14 de diciembre de 2017

SANTA OLALLA EN EL AÑO 1773.






Ilustración a plumilla de la Puerta de Maqueda. 



SANTA OLALLA EN EL AÑO 1773 Y LA LEYENDA DEL PAJARITO DE LA PUERTA DE MAQUEDA.



Con la nuevas tecnologías de recreación virtual, algún día, no tardando mucho, podremos disfrutar de una vista aérea de cómo era la localidad a finales del siglo XVIII. Para ello será necesario leer un manuscrito redactado en 1773 por el capellán fray Alejo. En este legajo, el clérigo informaba que al oeste de la Iglesia de San Julián se encontraban las murallas que componían el Palacio de los Condes de Orgaz: “El palacio está en ruinas, aunque es muy forzoso, capaz, fuerte y hermoso”, informaba el fraile. Es decir, ya en 1773, el Palacio de los Condes de Orgaz estaba en abandonado; y un poco más al poniente, se encontraba el Convento de los Padres Franciscanos Descalzos, de “pequeña capacidad, pero de buena factura, que fue fundado en 1580, y tiene cuadros de gran valor”, decía el documento. Y junto a ambas edificaciones, un cementerio “con tumbas mal selladas”, concluía.
En ese año 1773 las murallas que rodeaban la villa estaban casi destruidas, así como la puerta de Maqueda (existían otras dos puertas más). Por toda la periferia de Santa Olalla, sus 300 habitantes podían ver pedazos de la gran muralla que la defendía. Y por la parte norte, discurría el arroyo de Alcabón o Cantarranas que bordea los muros del pueblo. Pero sus aguas “están estancadas y corrompidas, haciendo de Santa Olalla la localidad más afectada por las fiebres tercianas”, decía fray Alejo.
 Cuando el hipotético drone virtual sobrevuele la actual Casa de Cultura, nos recreará un espléndido campanario, hoy desparecido, que adornaba la puerta de entrada a la Hermandad de San Antón. “Entrando por la puerta de Talavera, a mano derecha, se encuentra el hospital del Corpus Christi”, para finalizar describiendo el contenido del mismo: camas, capilla, etc
La leyenda del “pajarito de la Puerta de Maqueda”, ya relatada más ampliamente en otra parte de este blog, tan arraigada en la memoria colectiva de los santaolalleros, tiene su origen en este manuscrito de comentamos: “ …en el arco de la puerta e Maqueda existe una pintura de Cristo crucificado, con San Juan y la madre de Dios al pie de la Cruz, ignorando en que tiempo fue colocada. Pero junto a esta imagen se dejó ver un pajarillo…” (1)


(1)  MORALES GUTIÉRREZ, Juan Antonio; Santa Olalla a Mitad del Camino; Autoedición, Toledo 2003, páginas 20 y ss.
(2)  Ilustración de la Puerta de Maqueda a plumilla: José Palomo Martín.


jueves, 21 de septiembre de 2017

OCUPACIÓN DE GERINDOTE EL DÍA DE SU FIESTA PATRONAL.



Fotógrafo galés  Charles Clifford(1820-1863). Biblioteca Nacional de Madrid.
Caño Viejo de Gerindote hacia 1850.



LA LLEGADA DE LA TROPAS NACIONALES A GERINDOTE.



El día 22 de septiembre de 1936, las pocas familias conservadoras que aún quedaban en la localidad celebraron doblemente su fiesta patronal de San Mateo. Un pequeño destacamento del Ejército de África, camino de Toledo, que se había escindido de la columna principal, tomó la localidad sin oposición alguna.
En breve se nombró alcalde al terrateniente Valentín Rodríguez Gómez Olmedo, último alcalde de la dictadura de Primero Rivera. En realidad, más que una designación, esta reposición en el cargo fue simbólica y efímera, ya que el exalcalde monárquico, de avanzada edad y talante conciliador, pronto presentó su dimisión ante las autoridades militares. 
 No se produjo entonces ninguna represalia y ni un solo disparo. Incluso el último alcalde republicano, el socialista Adrián Rodríguez, que se había escondido en una casa de labor cercana a la población, fue advertido de que el mando militar quería dialogar con él sin venganza alguna. Y así fue, se personó en el ayuntamiento para entregar su bastón de mando “limpio de sangre”, según sus palabras. En la propia declaración de Adrián, realizada antes los Tribunales Militares que le juzgaron al finalizar la guerra,  a las 8 de la tarde del 22 de septiembre le fue a buscar a su escondite el vecino Gregorio González Rivera, transmitiéndole las promesas citadas. “El jefe militar me invitó a comer en el ayuntamiento y después me dejó en libertad”, reconocía el alcalde destituido. Pero su destino, junto con el de otros compañeros, como Atilano Navarro, cambiaría semanas después.  (1)


_________________


(1) MORALES GUTIERREZ, J.A.: Gerindote, Historia y Costumbres. Autoedición, Toledo 2003.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

20 DE SEPTIEMBRE DE 1936





LA LLEGADA DE LAS TROPAS NACIONALES A SANTA OLALLA.-


La localidad de Santa Olalla quedó casi desierta de habitantes aquel 20 de septiembre de 1936. La mayoría habían emigrado para nunca más volver, sobre todo los que ostentaron algún cargo público o habían participado indirectamente en algún delito de sangre. Otros, incluso de ideología conservadora, simplemente se marcharon ante el temor a los aguerridos moros. Según La Causa General, de 3.078 habitantes que había censados, sólo quedaron 400 para recibir a las tropas nacionales. A ello contribuyó el desánimo de todos  los vecinos, de ambas ideologías, cuando se enteraron de lo ocurrido días atrás en El Casar de Escalona.
            En la retina de aquellas personas que recibieron a las tropas de Yagüe, aquel 20 de septiembre, a las 14,30 horas, ha quedado grabado el montón de ruinas a que quedaron reducidas parte las casas del pueblo, fruto de la batalla aérea librada por aquellas fechas.
            No hubo fusilamiento o represión inmediata como sucedió en otros pueblos. En Santa Olalla, a pesar de los asesinatos ocurridos semanas atrás, los aguerridos moros no tuvieron con quien saciar sus ansias de venganza, un poco aplacadas ya por los sucesos ocurridos el día antes en El Casar de Escalona.
            Corresponsales de guerra y periodistas extranjeros acompañaban a las columnas africanas. Uno de ellos, John T. Whitaquer, se ganó la confianza de Yagüe, quien le ayudó a sortear los rígidos controles impuestos a la mayoría de los corresponsales de países democráticos. Solo les permitían llegar al frente una vez concluida la batalla y siempre escoltados por el jefe de prensa de Franco. Pero este redactor debió transmitir por error una noticia equivocada que el historiador Paul Preston ha transcrito en su libro El holocausto español:

“Nunca olvidaré el momento en que presencié la ejecución en masa de los prisioneros. Me encontraba en la calle Mayor de Santa Olalla cuando llegaron siete camiones cargados de milicianos. Los hicieron bajar y los amontonaron como a un rebaño. Tenían ese aspecto apático, exhausto y derrotado de los soldados que ya no pueden resistir por más tiempo el vapuleo de las bombas alemanas. La mayoría de ellos llevaba en las manos una toalla o una camisa sucia: las banderas blancas con las que señalaban su rendición. Dos oficiales de Franco les ofrecieron cigarrillos y algunos prisioneros se echaron a reír como niños acobardados al fumar su primer cigarro en varias semanas. De repente, un oficial me agarró del brazo y me dijo: "Es hora de marcharse de aquí". Frente a los amontonados prisioneros, unos 600 hombres, unos Regulares empezaron a montar sus ametralladoras. Los prisioneros los vieron igual que los vi yo. Temblaron al unísono cuando los que estaban en primera fila, enmudecidos por el pánico, retrocedieron, pálidos y con los ojos desorbitados, aterrorizados”. (1)

Pero esta información no es correcta. Las únicas atrocidades que se recuerdan en Santa Olalla son las ya citadas de El Casar de Escalona, donde el número de muertos en el campo de batalla sí pudo aproximarse a esa cifra de 600 republicanos. Alguien, Preston o Whitaker, debió confundir la localidad y la forma en que ocurrieron los hechos. En la comarca de Torrijos no se tiene constancia de una masacre en masa de esa magnitud. (2)


(1) Preston, Paul: El holocausto español, Op. Cit, p. 488. Tomado de Whitaker, We Cannot Escape History, pp. 111-112; Whitaker, "Preludi to World War: A Witness from Spain", Foreign Affairs, vol 21, nº 1, October, 1942, pp 105-106.


(2) Morales Gutiérrez, Juan Antonio: La Segunda República y Guerra Civil en Santa Olalla; Editorial Ledoria, Toledo 2016.

sábado, 29 de julio de 2017

GERINDOTE Y EL DEPORTE DE LA PELOTA A MANO




Puerta  de entrada al desaparecido
primer frontón de la localidad. La fachada del caserón de "doña
Jacoba" sigue igual desde hace 97 años
 Imagen tomada
el 29 de julio de 2017.

Puerta del frontón, hacía 1960.

En procesión frente a la fachada del caserón de "doña Jacoba", hacia 1955.

El Frontón del Acisclo, junto a la carretera de Torrijos,
 desapareció a finales del siglo XX.

GERINDOTE, EL FRONTÓN Y PATROCINIO FUENTES PÉREZ (1904-1970)


               El escritor Patrocinio Fuentes Pérez nació en Val de Santo Domingo en el año 1904. Sus primeros estudios los realizó en el Colegio San Gil de Torrijos. Por causa de una enfermedad, y porque el cumplimiento de su servicio militar coincidía con la guerra de África, evitó dicha obligación marchándose a Buenos Aires(Argentina). Ya nunca más volvió a España, a la que añoró durante toda su vida, falleciendo en esa ciudad en 1970.
              Patrocinio Fuentes nos confirmó, en sus escritos de 1920, que el primer frontón de Gerindote se encontraba en la plaza y que era la localidad con más afición de la comarca a este deporte. Así lo relataba:


            " Recuerdo que la primera vez que visité Gerindote, fue una hermosa mañana primaveral en la  festividad de San José. Concurrí en compañía de mi amigo Leovigildo, que por ese tiempo cursaba Bachillerato en el Colegio San Gil de Torrijos, con el propósito de jugar un partido de pelota a mano. Un alegre y simpático mocito gerindotano, apodado "El Trompa",  nos estaba esperando a la entrada de su pueblo. Después nos dirigimos a la plaza donde se encontraba un soberbio frontón atestado de gente. Sin duda, era la localidad con mayor afición a dicho deporte de toda la comarca".

               Este primer frontón de Gerindote se encontraba el caserón de "doña Jacoba", cuya esplendorosa fachada sigue adornando la plaza de la villa. Aquí germinó una afición a la pelota mano que convirtió, y aún perdura, a esta localidad en pionera de dicho deporte en la provincia de Toledo.(1) (2)
_________________

(1) FUENTES PÉREZ, PATROCINIO; Gerindote y sus leyendas; Diputación Provincial de Toledo, año 2004.
(2) MORALES GUTIÉRREZ, JUAN ANTONIO. Gerindote, historia y costumbres. Autoedición, año 2003.
              
              



lunes, 24 de julio de 2017

GERINDOTE Y ALONSO DE COVARRUBIAS




Vista aérea de Gerindote, hacia 1962. En la parte superior de la imagen uno
de los caminos que conducían a La Hurtada.

ALONSO DE COVARRUBIAS Y SU LUGAR DE NACIMIENTO.


               Alonso de Covarrubias fue uno de los más importantes arquitectos del siglo XVI en España y según afirma parte de la historiografía nació en 1488 en La Hurtada. Este lugar fue una aldea, despoblada en el siglo XVII,  situada a 1/2 legua de los pueblos de Torrijos, Val de Santo Domingo y Gerindote, de la que no queda vestigio alguno. Pero la calle Hurtada sí existe aun en Gerindote. En esta localidad, ya en 1576, casi un siglo después del nacimiento de Alonso, los vecinos llevaban en procesión a San Sebastián y a San Juan de Porta Latina hasta el lugar de la Hurtada, como prueba inequívoca de la estrecha relación entre ambas poblaciones(1)
               Los  padres de Alonso de Covarrubias fueron el torrijeño Sebastián Martínez de Covarrubias y de la gerindotana María Gutiérrez de Leyva. La esposa del artista, María Gutiérrez de Egas, era sobrina de los célebres arquitectos Antón y Enrique Egas, a quienes se atribuye la construcción de la Colegiata, ayudados por el joven Alonso.
               En el expediente de limpieza de sangre de un hijo de Alonso de Covarrubias,  todos los testigos respondieron que su madre era de Gerindote y el alcalde de esta villa, Pedro Martín Nombela, manifestó que "conoció a Alonso de Covarrubias por verle en este lugar, y de su madre  oyó decir era natural de Gerindote".(2)
                             
____________________


(1) MORALES GUTIERREZ, JUAN ANTONIO; Gerindote. Historia y Costumbres. Autoedición, Toledo, 2003. En la Relaciones Topográficas de Felipe II, se decía: " En Gerindote guardan a San Sebastián  y a San Juan de Porta Latina por voto del pueblo, y van en procesión a La Hurtada, que está a media legua, y no se sabe por qué causa o razón, o por necesidad o devoción".

(2) SANTOS VAQUERO, ÁNGEL y SANTOS MARTÍN, ÁNGEL. Alonso de Covarrubias, el hombre y el artífice; Editorial Azacanes, Toledo, 2003

lunes, 17 de julio de 2017

SANTA OLALLA ANTE EL 18 DE JULIO


Escaramuza de algunos milicianos  junto a la Iglesia de San Pedro, en Santa Olalla.  Verano de 1936. Imagen cedida
por Roberto Félix.


SUBLEVACIÓN MILITAR Y REVOLUCIÓN POPULAR.



El golpe militar fracasó en algunos sitios y triunfó en otros, dividendo al país. La gran paradoja consistió en que el levantamiento militar, que supuestamente pretendía evitar una revolución en ciernes, lo que hizo realmente fue provocarla. Por ello, en aquel verano del 1936, la revolución desató en la retaguardia (y Santa Olalla estaba en esa zona) una represión indiscriminada sobre personas sospechosas de colaborar con los rebeldes o simplemente de simpatizantes de derechas, entre los que se incluyó el clero. Otros muchos asesinatos no tuvieron motivación política y fueron simples ajustes de cuentas particulares, como el perpetrado contra Juan Sánchez, El Panadero, a manos de Eugenio Collado.
Aunque semanas atrás el gobernador había ordenado la retirada de armamento de toda la provincia, "el 18 de julio de 1936 había en Santa Olalla 45 derechistas con armas, pero la izquierda tomó el poder”, según refería la propia Causa General. La orden de embargo de armamento fue dada por el alcalde Lorenzo Navarro a dos miembros del Comité: Bartolomé Rayón Montoro y Timoteo Recio, quienes requisaron varias pistolas y bastante munición, así como un rifle a Luís Hierro Hierro antes de su huida de la villa. Pero la casi totalidad del material no pudo ser requisado porque fue soterrado previamente en el corral de José Vélez. (1)
Esta circunstancia de no apoyar a la rebelión fue común en toda la comarca, a excepción de La Torre de Esteban de Hambrán donde un nutrido grupo de vecinos se amotinaron en torno a su líder, Juan Aguado, jefe de Falange, que tenía armamento escondido para tal fin.
En Santa Olalla, las familias Hierro, Vélez, Sánchez de Rivera o Salamanca, únicas que podían haber optado por la misma vía utilizada en La Torre, prefirieron la sumisión o la huida inmediata de la villa, como el caso de Ángel Gómez de Agüero Vélez, afiliado a Falange, que escapó atemorizado hasta Talavera de la Reina donde sería asesinado por convecinos que se desplazaron hasta la ciudad de la cerámica para tal fin. De igual manera, Pedro Hierro Hierro, el hombre más buscado, desapareció el mismo día 18 de julio con dirección hacia La Adrada (Ávila), donde permaneció unos días para después refugiarse en Madrid. Aunque semanas después sería detenido y conducido a la prisión de Alicante donde permanecería hasta su fuga en 1938. Volvió a la capital de España y aquí permaneció escondido, hasta que finalizó la contienda, gracias a la ayuda que le prestó un obrero del campo que trabajó en sus fincas durante más de 12 años, Alfonso Benayas Aguilar. Este fiel servidor llevaba comida todos los días, sin ser visto, al escondite donde estaba su antiguo patrono en la capital. Pero años después, al acabar la contienda, la familia Hierro devolvió el favor a su leal empleado juzgado por los tribunales militares por su condición de miembro de la Sociedad Obrera La Palanca y haber participado en huelgas y manifestaciones. Los informes y avales de Pedro Hierro fueron suficientes para que, en 1943, el tribunal militar ordenara sobreseer sin cargos la causa seguida contra Alfonso Benayas. (2)
Los elementos conservadores no se arriesgaron a secundar el levantamiento porque sabían que no tendrían el apoyo de una población, en su mayoría de izquierdas y que votó al PSOE en las últimas elecciones generales celebradas en febrero. Santa Olalla se había quedado sin Guardia Civil que pudiera impedir tales atropellos. Éste fue el alto precio que se pagó para que triunfara la sublevación en la Ciudad Imperial ya que el orden público en los pueblos quedó a merced de los Comités del Frente Popular.

__________

(1) (2) Morales Gutiérrez, Juan Antonio; La Segunda República y Guerra Civil en Santa Olalla; Editorial Ledoria; Toledo 2016.